La conectividad en Centroamérica alcanza los 14 millones de accesos digitales
Según datos de Dataxis citados por Prensario TI Latin America, Centroamérica cerró el cuarto trimestre de 2025 con 5,16 millones de accesos de banda ancha fija.

La expansión de FTTH y los acuerdos de conectividad submarina están modificando la composición de las redes, aunque el cable módem todavía concentra la mayor parte de las conexiones. Para Nicaragua, el dato permite medir la posición del país dentro del mercado regional y separar cobertura, tecnología y concentración empresarial.
Nicaragua dentro del mercado regional
Nicaragua registró 444.000 accesos de internet fijo, frente a los 1,32 millones de Costa Rica y los 1,25 millones de Guatemala. El país se sitúa por detrás de El Salvador, con 865.000 conexiones, Panamá, con 756.000, y Honduras, con 472.000. Belice cerró el periodo con 50.000 accesos.
La comparación debe hacerse sobre volumen de conexiones, no sobre velocidad ni calidad del servicio. El dato disponible cuantifica el tamaño del mercado, pero no permite establecer qué país ofrece menor latencia, mayor disponibilidad de fibra o mejores condiciones de neutralidad de la red.
La estructura tecnológica regional fue la siguiente:
- Cable módem: 2,59 millones de conexiones, el 50,1% del mercado.
- FTTH: 1,71 millones de accesos, el 33,2%.
- xDSL: 692.000 conexiones, el 13,4%.
- Satélite LEO: 99.000 accesos.
- Otras tecnologías inalámbricas: 68.000.
La fibra óptica ya representa un tercio del mercado centroamericano. Sin embargo, el cable continúa siendo la tecnología dominante. Para el usuario nicaragüense, esto significa que la etiqueta “banda ancha” no identifica por sí sola la infraestructura contratada. Antes de comparar tarifas, conviene verificar si la conexión es FTTH, cable, xDSL o inalámbrica.
Concentración de operadores y servicios
América Móvil y Millicom reúnen el 66,3% del mercado regional de internet fijo, unos 3,42 millones de accesos. El 33,7% restante se distribuye entre otros operadores e ISP regionales, varios de ellos orientados a nuevos despliegues de FTTH.
Esta concentración tiene una lectura operativa: la disponibilidad de tecnología y las condiciones comerciales dependen en buena medida de las redes de los grandes operadores. También vuelve relevante auditar tres elementos antes de contratar:
- La tecnología de acceso instalada en el domicilio.
- La velocidad comprometida y las condiciones del servicio.
- La existencia de servicios integrados de internet, televisión o telefonía.
La televisión de pago mantiene 4,85 millones de abonados en Centroamérica. Nicaragua aporta 768.000 suscriptores. El cable representa 3,95 millones de abonados regionales, el 81,3% del mercado; IPTV alcanza 483.000 usuarios y DTH, 425.000.
La coexistencia entre internet fijo y televisión de pago explica la importancia de los paquetes convergentes. No obstante, contratar varios servicios juntos no demuestra automáticamente una mejor conexión. El criterio técnico debe ser la capacidad de la red, la estabilidad del acceso y las condiciones verificables del contrato.
Qué debe seguir Nicaragua
El avance de FTTH es el indicador estructural principal. Su crecimiento puede ampliar la capacidad de acceso y reducir la dependencia de redes de cable o tecnologías antiguas, pero los datos disponibles no permiten atribuir mejoras concretas de rendimiento a cada país.
También será necesario observar la evolución de la conectividad internacional. El informe vincula el crecimiento regional con acuerdos de conectividad submarina y con inversiones de operadores como Millicom. En el corto plazo, estos movimientos afectan la capacidad de transporte y la competencia entre redes. A medio plazo, la métrica relevante será si esa infraestructura se traduce en más accesos de fibra y en una oferta más diversificada para los usuarios.
Para Nicaragua, el punto de partida es claro: 444.000 accesos de internet fijo y una base de 768.000 abonados de televisión de pago. El siguiente paso no es sumar suscripciones, sino auditar qué parte de esas conexiones migra a FTTH, qué operadores amplían cobertura y qué condiciones técnicas reciben los hogares fuera de los principales núcleos urbanos.