Costa de Marfil invierte 68 millones de dólares para llevar conectividad a 575 zonas rurales
Costa de Marfil ha puesto en marcha el Programa Nacional de Conectividad Rural (PNCR), una inversión de 38.000 millones de francos CFA —unos 68 millones de dólares— orientada a conectar 575…

Costa de Marfil ha puesto en marcha el Programa Nacional de Conectividad Rural (PNCR), una inversión de 38.000 millones de francos CFA —unos 68 millones de dólares— orientada a conectar 575 comunidades mediante sitios radioeléctricos que habilitan voz, datos y servicios digitales. Según la comunicación oficial del Gobierno marfileño del pasado 24 de agosto, el programa cuantifica fases, costes por etapa y población beneficiaria, un nivel de trazabilidad poco habitual en planes análogos de la región. El esquema interesa a la agenda de cierre de la brecha digital en Nicaragua porque desglosa metas verificables y asigna recursos por hito, en lugar de prometer cobertura global sin auditoría.
Tres fases, métricas auditables
El PNCR se ejecuta en tramos secuenciales con presupuesto definido:
- Fase 1: 10.000 millones de francos CFA, finalizada en 2024. Desplegó 160 sitios sobre 175 comunidades y reportó 221.267 beneficiarios directos.
- Fase 2: 18.000 millones de francos CFA, en curso, prevé extender la red a 240 comunidades adicionales.
- Fase 3: 10.000 millones de francos CFA, cubrirá otras 160 comunidades hasta completar las 575 previstas.
El país opera además 5.207 kilómetros de red troncal de alta velocidad y alcanzó el 65 % de cobertura 4G en 2024. El Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030 sitúa la cobertura 4G completa como meta y eleva del 40,7 % al 60 % la proporción de población usuaria de internet antes de 2030. Son cifras que permiten medir avance frente a inversión, no solo ejecución presupuestaria.
De la antena al billetaje móvil
El despliegue no se limita al espectro radioeléctrico: habilita servicios financieros y de comunicación que reordenan la actividad local. En Zandanakaha (Ouangolodougou), la instalación de una antena en febrero de 2025 permitió operaciones de dinero móvil —depósitos, retiradas y transferencias— sin desplazamiento a otras localidades. En Kotolo (Dabakala), la entrada en servicio de un sitio radio en enero de 2025 facilitó llamadas y videoconferencia. El indicador relevante es la capilaridad: cada sitio convierte cobertura en infraestructura transaccional, no solo en capacidad de tráfico.
Lectura aplicable a la matriz de cobertura nicaragüense
Costa de Marfil ilustra tres parámetros útiles para auditar planes rurales:
1. Coste medio por comunidad atendida: cerca de 118.000 dólares por localidad en la fase ejecutada, incluyendo red troncal y sitio radio. Una referencia cuantificable para priorizar zonas de difícil acceso.
2. Secuenciación por hitos con presupuesto cerrado: reduce la dispersión entre licitación, despliegue y operación, y permite exigir cumplimiento por fase.
3. Indicadores de uso, no solo de cobertura: la meta marfileña combina despliegue físico (100 % 4G) con adopción (60 % de población conectada). En Nicaragua, donde la penetración móvil es alta pero la calidad varía por municipio, medir usuarios activos frente a hogares cubiertos ofrece una radiografía más fiel de la brecha.
El PNCR confirma un patrón técnico: sin extensión de la red troncal ni modelos de subsidio por sitio remoto, los operadores concentran inversión en zonas urbanas rentables. Cualquier programa nacional —incluido el nicaragüense— que pretenda cerrar la brecha digital necesita presupuestar sitios no comerciales como infraestructura básica, con calendarios auditables y métricas de adopción.