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Desafíos de conectividad en Nicaragua: lecciones del modelo chileno para cerrar la brecha digital

Entre los avances recientes que el informe de gestión anual del MTT destacan la Ley Marco de Permisos Sectoriales, la normativa sobre planes anuales de retiro y ordenamiento de cables, los avances…

Desafíos de conectividad en Nicaragua: lecciones del modelo chileno para cerrar la brecha digital

DPL News recoge que el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones de Chile acaba de presentar su Cuenta Pública Participativa 2026 con cuatro ejes estratégicos para acelerar el despliegue de infraestructura digital, un movimiento que nos toca de cerca porque esa misma brecha —intentar enviar un audio por WhatsApp desde una comunidad rural y ver cómo la señal no llega— es la que aún condiciona la vida cotidiana de miles de nicaragüenses. Vale la pena mirarlo con detalle, porque no se trata solo de antenas y cables: está en juego cómo se entiende el derecho a estar conectados.

Cuatro prioridades que miran al territorio

El ministro Louis de Grange expuso en Quilpué, región de Valparaíso, una hoja de ruta que pone el acento en algo que a menudo olvidamos: las telecomunicaciones como derecho habilitante para la inclusión social, el desarrollo productivo y la integración territorial. Entre los avances recientes que el informe de gestión anual del MTT destacan la Ley Marco de Permisos Sectoriales, la normativa sobre planes anuales de retiro y ordenamiento de cables, los avances del proyecto Humboldt, la puesta en marcha del registro de prepagos y el uso de las telecomunicaciones en casos de emergencia.

El documento es claro al señalar que el desarrollo del país depende cada vez más de su infraestructura digital y que el foco será seguir removiendo barreras que frenan el despliegue de redes. Los datos acompañan la intención: al segundo trimestre, los abonados a 5G alcanzaron 10,3 millones, y la fibra óptica representa el 85% del total de conexiones de banda ancha fija.

Lo que se mueve en la región

Mientras Chile ordena su casa institucional, Gestión titula sobre las brechas de infraestructura que enfrenta Perú y lo que se necesita para acelerar la inversión y reducir riesgos, y Forbes España recoge cómo Asteo y Rede Aberta consolidan Rurix como infraestructura digital compartida en zonas rurales. Tres lecturas distintas de un mismo reto: cómo llevar conectividad allí donde el mercado, por sí solo, no llega.

Lo que podemos hacer desde aquí

Primero, identificar qué normativa local facilita o frena el despliegue de redes en municipios alejados. Segundo, exigir que los planes de expansión incluyan fibra, soluciones satelitales y 5G con foco territorial, no solo en las cabeceras departamentales. Y tercero, documentar y acompañar las experiencias comunitarias que ya están cerrando brechas con recursos propios: cada antena compartida, cada taller de apropiación tecnológica, cada acuerdo entre cooperativas locales es un ladrillo más en ese tejido social y digital que ninguna ley puede sustituir desde un escritorio.