Impulso a la innovación tecnológica centroamericana mediante el nuevo Hackatón 5G
La Promotora Costarricense de Innovación e Investigación, junto con el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones de Costa Rica, la Unión Europea y la Fundación para la…

La Promotora Costarricense de Innovación e Investigación, junto con el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones de Costa Rica, la Unión Europea y la Fundación para la Internacionalización de las Políticas Públicas, acaba de abrir la convocatoria del Hackatón Centroamericano de Innovación 5G, según anuncia el Servicio Europeo de Acción Exterior. La cita se celebrará del 5 al 9 de octubre en el marco del Laboratorio de pruebas (Testbed) 5G de Costa Rica, una infraestructura preparada para experimentar con redes 5G Stand Alone, Edge Computing e Internet de las Cosas. Para las comunidades tecnológicas de Nicaragua, esta es una puerta concreta para llevar ideas locales a un escenario regional con mentorías reales y acceso a infraestructura que, de otro modo, sería muy costosa de replicar.
¿Qué se pone en juego con esta edición?
El hackatón no funciona como una competencia al uso: está planteado como un laboratorio compartido donde se construye, se mide y se itera en equipo. Las propuestas con mayor potencial podrán evolucionar hacia procesos de validación dentro del propio Testbed 5G costarricense, lo que convierte la experiencia en un puente poco habitual entre la idea en papel y la prueba técnica en campo.
Las cinco áreas estratégicas de la convocatoria son agricultura inteligente, salud digital, turismo sostenible, biodiversidad y ciudades inteligentes. ¿Te suenan a conceptos lejanos? En realidad, cada una toca de lleno preocupaciones cotidianas de Nicaragua: cómo sacar más rendimiento al cultivo de café o cacao sin disparar costes, cómo llevar una consulta básica a una comarca sin carretera, cómo vigilar una microcuenca con sensores en tiempo real. La tecnología 5G, con su baja latencia y su capacidad de conectar muchos dispositivos a la vez, es la aliada técnica que vuelve viables este tipo de proyectos.
¿Quién puede sumarse y cómo prepararse desde Nicaragua?
La convocatoria está pensada para estudiantes universitarios, emprendedores, startups, desarrolladores, investigadores, especialistas TIC, empresas tecnológicas, operadores de telecomunicaciones e innovadores sociales de toda Centroamérica. Es decir, si trabajas con tecnología en cualquiera de sus formas —desde una pequeña cooperativa hasta una iniciativa de monitoreo ambiental— hay un encaje posible.
Antes del evento principal, el 27 de agosto se celebrará un webinario regional de presentación donde se resolverán dudas sobre el proceso de participación. Una vía útil para quienes se acercan por primera vez: las personas pueden inscribirse de forma individual y sumarse después a equipos multidisciplinarios coordinados por la organización. Esa flexibilidad reduce la barrera de entrada para quienes no cuenten con un grupo formado de antemano, algo habitual entre quienes hacen tecnología desde los territorios.
Lo que conviene tener claro antes de inscribirse
Participar exige planificar con tiempo. Aunque el material disponible no detalla si hay cobertura de gastos, sí confirma que se ofrecen mentorías especializadas, acompañamiento técnico y espacios de experimentación tecnológica. Para los equipos nicaragüenses conviene sopesar la logística de desplazamiento y, sobre todo, aterrizar la propuesta en una problemática local bien acotada, porque los procesos de selección suelen valorar la pertinencia tanto como la viabilidad técnica.
Un detalle que a menudo pasa desapercibido: la iniciativa forma parte de los acuerdos de cooperación entre Costa Rica, la Unión Europea y América Latina para fortalecer capacidades tecnológicas regionales. No se trata de un evento puntual, sino de una pieza dentro de una estrategia de transformación digital de mayor recorrido, que probablemente seguirá abriendo oportunidades de formación y validación en los próximos años. Estar pendiente del calendario de futuras convocatorias del Testbed puede ser, por sí solo, una decisión útil.