Infraestructura digital y seguridad jurídica: claves para atraer inversión
El editorial de Prensa Libre recoge el último informe de Fitch Ratings sobre Guatemala, donde la calificación de riesgo-país se mantiene en BB+ con perspectiva estable, a un paso del grado de inversión.

Infraestructura y certeza jurídica para el grado de inversión
¿Te has preguntado alguna vez por qué en algunas comunidades la señal del móvil apenas se aguanta en una habitación, mientras en otras zonas la fibra óptica parece brotar sola? Detrás de esa diferencia cotidiana hay decisiones que casi nunca vemos: cómo se reparte el espectro radioeléctrico, qué certidumbre tienen las operadoras para invertir y qué tan estables son las reglas del juego. El editorial de Prensa Libre recoge el último informe de Fitch Ratings sobre Guatemala, donde la calificación de riesgo-país se mantiene en BB+ con perspectiva estable, a un paso del grado de inversión.
Lo que dice Fitch y por qué importa
Según el informe recogido por Prensa Libre, la economía guatemalteca creció un 4,3% en 2025 y la propia Fitch proyecta un 4,1% para 2026. La deuda consolidada del Gobierno se mantendría en el 24,6% del PIB, muy por debajo de la mediana del 52,1% de los países con la misma nota. Las reservas internacionales superan los 34.000 millones de dólares, equivalentes a unos nueve meses de pagos externos. Las remesas marcaron un récord del 20,7% del PIB en 2025. Son cifras robustas que sostienen la calificación, aunque Fitch sitúa al país en el percentil 29 de los indicadores de gobernanza, con debilidades en Estado de derecho y control de la corrupción. El diagnóstico del editorial lo condensa en dos palabras: ejecución y gobernabilidad.
La subasta de 700 MHz: una lección que cruza fronteras
El editorial advierte sobre el riesgo de declarar la lesividad del contrato de la subasta de frecuencias de la banda de 700 MHz, tres años después de firmado. Esta banda resulta clave para llevar internet móvil a zonas rurales y de difícil cobertura, porque sus ondas atraviesan mejor los obstáculos y llegan más lejos con menos antenas. En Centroamérica, las decisiones sobre este espectro condicionan que una comunidad apartada pueda conectarse o quede fuera del mapa digital. Cuando un contrato se cuestiona mucho después de firmado, la señal que reciben quienes invierten en redes es clara: las reglas pueden cambiar a mitad del camino. Y sin inversión estable, la antena de la esquina seguirá siendo un proyecto pendiente.
Qué podemos hacer desde el trabajo comunitario
Para quienes acompañamos procesos de alfabetización digital, esta lectura deja tareas concretas. Primero, conviene seguir de cerca los debates sobre el espectro radioeléctrico en la región, porque condicionan el precio y la calidad del servicio que llega a los hogares. Segundo, podemos pedir cuentas a las instituciones reguladoras, solicitando transparencia en los procesos de licitación y asignación de frecuencias. Y tercero, recordemos que la conectividad no llega sola: cada antena, cada escuela conectada y cada taller comunitario son el resultado de políticas sostenidas. La certidumbre jurídica no es solo un asunto de inversionistas; también es la tierra donde se plantan las redes que nos permiten aprender, trabajar y encontrarnos.